Con la intención de continuar con la labor de difundir
la información producida en el proyecto arqueológico
Panamá La Vieja, presentamos el segundo volumen
de la revista Arqueología de Panamá La Vieja.
Avances de investigación, agosto 2002. Esta nueva
edición incorpora, además de una serie de
trabajos que ilustran acerca de las líneas de investigación
adelantadas, varias de las contribuciones presentadas
en el Seminario Internacional de Arqueología Histórica
de América Latina y el Caribe, organizado por el
Patronato Panamá Viejo, con los auspicios de la
Universidad Nacional de Noruega, (Throndheim) y del Centro
de Arqueología Urbana de la Universidad de Buenos
Aires. Esta actividad se desarrolló desde el 21
al 25 de enero del corriente año en el auditorio
del Museo de Antropología de la ciudad de Panamá.
En este volumen publicamos sólo algunas de las
siete conferencias y ocho ponencias presentadas.
Con la conferencia inaugural de este evento, El proyecto
arqueológico Panamá La Vieja: balance de
un quinquenio, Beatriz Rovira (Universidad de Panamá
- Patronato Panamá Viejo) da a conocer el recorrido
de un programa de trabajo que comenzó en 1996.
En ese momento, en los albores del Patronato, se inició
aquello que un tanto incrédulamente se pensó
iba a ser una de los tantos esfuerzos aislados a los que
los arqueólogos nos hemos acostumbrado y que generalmente
terminan en un breve informe de actividades de campo,
dejando para un futuro mejor, que a veces no llega, la
exploración de las múltiples posibilidades
de interpretación y educativas del registro arqueológico.
Por el contrario, se transformó en una experiencia
casi única en Panamá, en la que ha sido
posible proponer el abordaje de un sitio de manera integral,
cumpliendo todas las fases del proceso de investigación:
reconocimiento, prospección, excavación,
conservación, trabajo de laboratorio, análisis
de datos (desde el más sencillo, de carácter
descriptivo, hasta procedimientos especiales para fechamiento,
identificación de procedencias de materiales, etc.),
interpretación y difusión (general y especializada).
La invitada colombiana fue Monika Therrien, arqueóloga
de la Universidad de Los Andes (Bogotá). En su
presentación, Estilos de vida en la Nueva Granada.
Teoría y práctica en la arqueología
histórica de Colombia, plantea la utilidad del
concepto “estilo de vida” (en el que confluyen
trayectorias histórico-geográficas de los
grupos humanos, significados culturales, identidades sociales,
y la dimensión de la sensibilidad) como herramienta
de análisis. Busca, de esta manera, evitar el sesgo
eurocéntrico que caracteriza gran parte de la producción
académica en el campo de la arqueología
histórica. Retoma algunos conceptos un tanto olvidados
en el análisis de los estilos de vida, como el
de tradición, arraigo o resistencia, e insiste
en la necesidad de proponer metodologías que ayuden
en la reflexión en torno a los significados de
los materiales arqueológicos y en la interpretación
de la diversidad de la cultura material en América,
relacionada, sin duda, con la dinámica de la inclusión
vs. exclusión.
Como resultado de la complejidad de los procesos históricos,
la arqueología histórica se enfrenta a manifestaciones
diversas de la cultura material; como campo disciplinario,
ella misma difiere, por la misma razón, en enfoques,
orientaciones y metodologías. David Watters (Carnegie
Museum of Natural History, Pittsburgh, Estados Unidos),
precisamente elige desarrollar este tema en su ponencia
Arqueología histórica en las culturalmente
diversas islas caribeñas. Rótulos tales
como “historical archaeology”, “archéologie
coloniale”, “post-medieval archaeology”,
“arqueología afro-caribeña”,
“arqueología del período de contacto”,
empleados en diferentes lugares de dicho territorio, no
son meros fenómenos epidérmicos, sino que
se originan en procesos sociales singulares y tradiciones
académicas variadas, los cuales explican la existencia
de abordajes diferentes. Uno de los aspectos en que esto
se hace evidente, es el de la protección del patrimonio
arqueológico, sujeto a normativas que emanan de
diferentes instituciones según el status político
de la isla o archipiélago que se tome en consideración
(estado independiente, asociado, colonia de ultramar,
etc.). Las prioridades y los esfuerzos de protección
en general podrán ser interpretados en función
de los contextos políticos específicos.
Ellos darán cuenta de las selecciones que operan
a la hora de decidir la patrimonialización de una
amplia gama de bienes, desde los más visibles (construcciones
militares, religiosas o civiles asociadas al proceso de
expansión europea, entre otros) hasta aquellos
que sólo pueden “verse” arqueológicamente,
como por ejemplo los asentamientos de tradición
africana.
De la sección de ponencias, incluimos, por un lado,
Arqueología histórica: fuente de estudio,
valor patrimonial y herramienta pedagógica (Juan
García Targa, Universidad de Barcelona), la cual
desarrolla, en la línea de la implementación
turística de los recursos culturales en general
-y arqueológicos en particular-, la propuesta de
una ruta patrimonial. Se trata de una “ruta franciscana”
en la que se articulan el centro rector de la Guardianía
de Izamal y algunos de los pueblos de visita periféricos,
ejes del proceso de evangelización llevado a cabo
por la orden de San Francisco en Yucatán (México)
a fines del siglo XVI y principios del XVII. Por otro
lado, la recopilación de una serie de datos arqueológicos
durante las excavaciones realizadas en la nave de la Catedral
de Panamá La Vieja, permite presentar algunas consideraciones
preliminares acerca de las modalidades de enterramientos
en Funerales en Panamá La Vieja: ¿existen
patrones en la América colonial? (Juan Martín-Rincón,
Patronato Panamá Viejo). Por sobre todo, destaca
el potencial interpretativo de los rasgos funerarios.
Al comparar casos diversos de la América colonial
hispana, se señalan recurrencias, las cuales reflejan
aspectos pautados del ritual. Sin embargo, se hace evidente
también la existencia de una considerable variación
tanto en ubicación, orientación y posición
del esqueleto, como así también en torno
a características tales como uso de mortaja, ataúd
y ajuar, requiriéndose entonces la elaboración
de hipótesis que den cuenta de las particularidades
y que puedan ser contrastadas a partir de la aplicación
de técnicas de análisis arqueológico.
Grégory Pereira (Centro Nacional de Investigación
Científica, Francia), autor de Análisis
de un entierro encontrado en la iglesia del Convento de
las monjas de la Concepción de Panamá La
Vieja, fue uno de los instructores de la Escuela arqueológica
de verano desarrollada en el sitio de Panamá La
Vieja, con el auspicio de la Universidad de Panamá
(febrero y marzo 2002). Su participación en esta
actividad fue posible gracias a las gestiones realizadas
por la Embajada de Francia en Panamá, el Centro
Cultural y de Cooperación para América Central
y el Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA),
ambos dependientes del gobierno de la República
de Francia. El artículo presenta un análisis
detallado, tanto de los procesos tafonómicos como
de los elementos materiales asociados a un entierro, hallado
en las ruinas del Convento de las monjas de la Concepción.
A partir de dicho análisis, se ha establecido,
sin lugar a dudas, que se trató de una sepultura
realizada según las normas del ritual funerario
cristiano, a finales del siglo XIX o inicios del XX. Este
hecho resulta de singular interés en términos
de la interpretación de los usos del espacio de
las ruinas de la Iglesia del Convento de las monjas, el
cual revela haber preservado su carácter de espacio
funerario más allá de la fecha de abandono
y traslado de la ciudad (ocurridos entre 1671 y 1673).
Siguen a continuación una serie de informes sobre
diferentes categorías de evidencia material. Se
ha reeditado un trabajo de Beatriz Rovira recientemente
publicado por la revista Latin American Antiquity (2001
vol. 12, 3:291-303), Presencia de mayólicas panameñas
en el mundo colonial. Algunas consideraciones acerca de
su distribución y cronología. Este trabajo
aporta información acerca de la ubicación
temporal y espacial de las cerámicas esmaltadas
al estaño de probable origen panameño, a
partir de los datos obtenidos en las excavaciones realizadas
en Panamá La Vieja (1519-1671) y en otros sitios
de colonización española en América.
Nuevos datos de localidades con mayólica “panameña”,
no todos publicados ni con información contextual
completa, permiten circunscribir su área de distribución
en la vertiente pacífica (desde Guatemala hasta
Chile), contribuyendo a la verificación de la hipótesis
enunciada por Florence y Robert Lister (1974). El trabajo
intenta, además, explicar la ausencia de fragmentos
de mayólica producida en la ciudad de Panamá
(costa pacífica del istmo), en las localidades
de la costa atlántica del país, en contraposición
a la presencia, en la ciudad de Panamá, de cerámicas
esmaltadas al estaño producidas en Europa, las
cuales, en el auge de la industria local, alcanzan frecuencias
relativamente elevadas. Álvaro Brizuela (Universidad
de Panamá), en Las peruleras del pozo de casas
Terrin (Panamá La Vieja). Propuesta tipológica
inicial de los bordes, realiza un análisis descriptivo
de la, quizás, más importante colección
de “peruleras” halladas en tierra firme. Recordemos
que, dado su uso primario en actividades de comercio ultramarino,
el caudal de información disponible hasta ahora
ha surgido, fundamentalmente, del estudio de artefactos
obtenidos en naufragios. Por tratarse de una muestra recuperada
en un contexto sellado (ante-quem 1617), servirá
sin duda de referencia en el establecimiento de cronologías.
Un breve reporte, Artefactos de vidrio en Panamá
La Vieja (Néstor Sánchez, Patronato Panamá
Viejo), tiene el mérito de presentar una pequeña
pero variada colección de estos materiales, minoritarios
en los conjuntos arqueológicos coloniales. Son
pocas las investigaciones realizadas en torno a esta categoría
de objetos arqueológicos y, por lo tanto, contribuciones
como ésta, amplían el repertorio de datos
descriptivos y comparativos disponibles.
El hallazgo de materiales cerámicos de función
arquitectónica - ladrillos, tejas y azulejos, fundamentalmente
- es una constante en los sitios de colonización
española en América. En Paredes no tan desnudas...
la muestra de azulejos sevillanos del sitio de Panamá
La Vieja (Beatriz Rovira) se aborda el estudio de los
azulejos sevillanos -pequeños ladrillos decorados
mediante la aplicación de vidriado al estaño
y motivos pintados- hallados hasta la fecha. Se trata
de una reducida pero elocuente muestra de una manifestación
cultural en la cual se entretejen las tradiciones estéticas
mudéjar, gótica y renacentista, y que revela
el uso de recubrimientos decorativos en algunos de las
edificios de la antigua ciudad. De esta forma, con el
aporte de los trabajos arqueológicos que se realizan
en el conjunto monumental, paulatinamente se hace posible
complementar el conocimiento del ambiente construido con
detalles que es improbable inferir a partir del registro
y el análisis arquitectónico o histórico
per se. Lo dicho, además, se constata con los resultados
del trabajo de Loreto Suárez (Universidad de Chile),
Breve arqueología de una canaleta, en el cual se
presenta un rasgo arquitectónico (un canal de drenaje)
hallado durante una campaña de excavaciones de
salvamento, junto a la interpretación de los elementos
constructivos a él asociados, relacionándolo
con el planteamiento de la traza urbana del sitio, en
uno de los sectores de la antigua ciudad menos conocidos
al respecto.
Si bien los valores que han conducido a convertir Panamá
La Vieja en un sitio patrimonial están relacionados
con los vestigios correspondientes a la época colonial,
fue posible, durante los últimos años, reunir
un corpus importante de datos acerca del Panamá
prehispánico que, junto con los pocos antecedentes
de investigación arqueológica existente
en el sector oriental del país, contribuirá
sin duda a la interpretación de su historia antigua.
En esa línea, Juan Martín-Rincón
presenta, en primer término, un informe de las
excavaciones efectuadas en un sector del conjunto en el
cual se han preservado, con mínimas alteraciones,
depósitos de edad prehispánica (Excavaciones
arqueológicas en el Parque Morelos). Seguidamente,
y con la meta de contextualizar en términos regionales
los hallazgos prehispánicos de Panamá La
Vieja, el mismo autor realiza el esfuerzo de sintetizar
la escasa información arqueológica disponible,
hasta hoy, acerca del oriente del país y el nor-occidente
de Colombia, en Panamá La Vieja y el Gran Darién.
Uno de los cuestionamientos más severos que se
hace a los profesionales e instituciones vinculados con
la protección del patrimonio histórico,
tiene que ver con el impacto social de los proyectos de
preservación de sitios arqueológicos. Francisco
Herrera (Universidad de Panamá), cerrando el volumen,
discute la necesidad de crear las condiciones que favorezcan
las relaciones entre el Patronato Panamá Viejo
y las comunidades aledañas al área legalmente
protegida, las cuales ocupan una parte del asentamiento
histórico. Para ello, propone la realización
de un diagnóstico de la situación y la ejecución
de un programa de trabajo que conduzca a un proceso de
participación gradual en los proyectos que afecten
a dichas comunidades (El Patronato Panamá Viejo
y las comunidades aledañas. Notas para generar
un programa de participación comunitaria en el
proceso de puesta en valor del área monumental
de Panamá La Vieja).
Esperamos que esta publicación, resultado del trabajo
conjunto de todos los integrantes del Laboratorio de Arqueología
del Patronato Panamá Viejo, satisfaga (al menos
parcialmente) las legítimas expectativas que un
proyecto como éste genera en la comunidad en general.